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lunes, 31 de agosto de 2009

Menos fútbol y más Punset

Termina el verano y vuelve el fútbol, los grandes hermanos y los bailarines con aires de grandeza. Somos una sociedad errada de pleno en sus valores, una sociedad de "Panem et circenses" (aunque cada vez menos panem).

Premiamos comportamientos más propios de otros eslabones evolutivos y pasamos por alto a aquellos que despuntan en los que son inherentes a nuestra especie. Nuestra es la culpa de que el porcentaje de niños que quieren ser futbolistas "gane por goleada" al de los que quieren ser científicos. Me encantaría ver por un agujerito a la sociedad española del futuro formada por "galácticos" muertos de hambre.

En ocasiones se ha dirigido a mí algún marcapitecus* sentenciando que mirar las estrellitas no sirve para nada (como para entrar en disquisiciones sobre la exploración espacial). He visto especímenes de dicha subespecie atribuirse los triunfos de sus equipos, henchir el pecho de gozo con la nueva alineación, e impartir con el ejemplo clases magistrales sobre civismo y educación al calificar a las madres de los árbitros.

¿Qué nos queda?, ¿alojarnos en guetos no-futboleros?, ¿buscar medios de comunicación alternativos?, ¿hacernos ermitaños de observatorio?...

Just my two cents.

*marcapitecus: Primate que se distingue del ser humano fundamentalmente en una protuberancia en forma de diario deportivo localizada bajo el brazo.

lunes, 11 de mayo de 2009

Prólogo a una mini-observación desde el patio de atrás.

El ajetreo del montaje me deja exhausto. Ir, venir, acarrear, nivelar, alinear... Luego anochece poco a poco y el fin del día me pilla sentado en mi silla de observación, arrellanado, expectante. Voy viendo las primeras estrellas mientras pienso en los altibajos del día, en el trabajo, en el dolor de cabeza perenne que ahora se difumina poco a poco. Pienso en esta vida caótica, en nuestro destino. Respiro hondo y vuelvo a mirar hacia arriba: las estrellas, que hace unos minutos eran islas de luz en el cielo, ahora van completando los dibujos de las constelaciones. Doy gracias por esta sensación de serenidad. A pie de telescopio todo se equilibra, se centra. Por fin pego el ojo al ocular y entonces... Saturno.